Inspecciones y revisiones periódicas en depósitos y tanques de gasoil para consumo propio

Una de las dudas más habituales de los clientes a la hora de realizar la instalación de un depósito para calefacción en casa es la siguiente: ¿cada cuánto tiempo deben pasar revisión y su instalación? En este artículo damos respuesta sobre los requerimientos de la normativa en vigor respecto a las inspecciones periódicas en el proceso de homologación.
Es importante aclarar que existen dos tipos de actuaciones obligatorias para las instalaciones petrolíferas de uso propio, la aplicación de éstas está determinada según la forma de instalación y la capacidad del depósito.
Revisión, pruebas e inspecciones periódicas de funcionamiento de depósitos
La revisión y pruebas periódicas suelen ser realizadas normalmente por la empresa instaladora previa solicitud del titular, aunque también puede realizarlas un organismo de control autorizado. Estas pruebas consisten en la verificación del correcto estado y funcionamiento de diferentes partes del depósito, como por ejemplo de las paredes y su espesor, del cubeto, de los cerramientos, drenajes, instalaciones auxiliares y bombas y equipos.
Una vez se comprueba que todo está en buen estado, y tal y como se indica en la normativa de depósitos de gasóleo, la empresa instaladora emitirá un certificado de conformidad que el titular deberá guardar para mostrarlo en caso de que la Administración lo solicite.
A diferencia de la revisión y pruebas periódicas, las inspecciones periódicas deben ser realizadas siempre por el O.C.A (Organismo de Control Autorizado). De igual manera, es el titular el responsable de solicitarlas. El O.C.A realizará las comprobaciones del cumplimiento de la revisión y pruebas periódicas a través de la documentación que se ha generado en cada una de ellas. Después de realizar esta verificación, procederá a verificar el estado de la instalación y de todos sus componentes, de estas pruebas resultará un acta de Inspección que será entregada al titular para que la conserve.
¿Qué són las pruebas de estanqueidad en depósitos de gasoil?
Son procedimientos para verificar que no haya fugas o pérdidas en el tanque que puedan comprometer la seguridad y contaminar el entorno. Estas pruebas son esenciales para mantener el tanque en buen estado y asegurar que cumpla con las regulaciones de seguridad y medioambientales.
¿Cómo se realizan las pruebas de estanqueidad?
Siguiendo las normas de referencia MI-IP03, MI-IP04: «El sistema para realizar la prueba de estanqueidad debe garantizar la detección de una fuga de 100 ml/h y tiene que estar evaluado con el procedimiento indicado en el informe UNE 53.968.
El proceso implica presurizar el tanque o usar sensores de ultrasonido para detectar variaciones. Primero, se prepara el tanque, limpiándolo y asegurando que esté vacío o en condiciones seguras. Luego, el técnico aplica métodos como la medición de presión, el uso de líquidos penetrantes o sensores. Cualquier pérdida de presión o escape detectado indica una posible fuga que debe repararse. Este procedimiento cumple normativas y asegura la seguridad del almacenamiento.
Alternativas a este tipo de pruebas podemos realizar
Alternativas a las pruebas de estanqueidad pueden incluir el uso de sensores de nivel, que permiten un monitoreo constante del tanque para detectar fugas de inmediato, eliminando así la necesidad de controles frecuentes. Otra opción es adaptar el tanque a un modelo de doble pared, lo cual proporciona una capa adicional de seguridad. Este tipo de tanque asegura que cualquier escape de combustible quede confinado, evitando la contaminación sin necesidad de realizar pruebas regulares de estanqueidad.
Tipos de instalaciones a inspeccionar y revisar
La normativa vigente indica que el período de tiempo entre revisiones e inspecciones periódicas varía según el tipo de instalación. Hay dos tipos de instalaciones: las instalaciones de superficie y las enterradas.
- Instalación para suministro en maquinaria, procesos industriales o sistemas de calefacción
Las instalaciones de superficie son las que se suelen utilizar para suministro de sistemas de calefacción de hogar o para suministro de maquinaria. Se debe revisar el estado de las paredes de los depósitos, así como de los cubetos, tuberías, mangueras, cerramientos y vallados cada 10 años en las instalaciones que no requieren proyecto y cada 5 años en las instalaciones que sí lo requieren. Además de revisar el estado general de las paredes, se realizarán también pruebas de estanqueidad.
- Instalación para suministro en vehículos.
No es obligatorio tener los depósitos de gasoil enterrados si nos acogemos a la normativa, ya que sólo es obligatorio cuando se refiere a instalaciones petrolíferas que realizan ventas, como gasolineras. Los depósitos de gasoil enterrados se suelen usar también en lugares donde hay falta de espacio para colocarlos en exterior. Al estar enterrados es más difícil detectar una avería o fuga, por ello la normativa exige especial cuidado.
Las revisiones y pruebas periódicas de tanques de gasoil enterrados deben realizarse de la siguiente manera: se realizarán pruebas de estanqueidad con producto cada año y en tanque vacío, limpio y desgasificado cada 5 años, siendo la primera a los 10 años. Las inspecciones periódicas en tanques enterrados se realizan cada 10 años.
Revisar tu tanque de combustible, además de ser una medida de seguridad muy importante para mantener la integridad de tu instalación de consumo propio, es una forma de proteger tu depósito y alargar su vida útil.
